El pastor Osvaldo Carnival habló sobre el nuevo Régimen Penal Juvenil: “El dolor de las víctimas no se resuelve solo con leyes”

Carnival hizo foco en la importancia de no perder de vista a la víctima. “Me toca acompañar en velorios, en el duelo, donde a veces no hay mucho para decir más que estar. El dolor es inmenso y la vida se arruina para siempre. Pero también hay que trabajar en cómo transformar la vida de quienes delinquen”, sostuvo, en referencia a su experiencia pastoral directa.

La familia y el poder del ejemplo como muro de contención

El líder religioso describió el rol fundamental de la familia como primer espacio de referencia. “Si no hay familia, no hay valores. El chico refleja lo que ve. Hay algo que se llama células espejo: el nene repite lo que está en el ambiente”.

Carnival ilustró la influencia del entorno con un caso concreto: “Una vez le pregunté a un joven que logró salir de las adicciones cómo empezó, y me contó que presenció desde chico cómo su papá y sus amigos manipulaban armas y dinero. Cuando el padre fue preso, él sintió que debía ocupar ese lugar”.

Osvaldo Carnival enfatizó que sinOsvaldo Carnival enfatizó que sin educación no hay transformación social, citando la importancia de abrir aulas como modo de prevención (Infobae en Vivo)

Diferenció el poder de la autoridad: “El poder se delega, se compra, se otorga; la autoridad se construye. Cuando el poder no está acompañado por autoridad, se genera una gran crisis, tanto en la sociedad como en la familia. Muchos chicos se rebelan contra padres que piden respeto pero nunca lo ejercieron”.

Carnival recordó su propio origen en un conventillo de La Boca y el peso del ejemplo: “Nunca necesité que en la iglesia me explicaran lo que era la honestidad. Mis viejos me enseñaron con el laburo. Luego, la fe me ayudó a construir carácter. Pero lo esencial está en los valores que se viven en casa”.

El aporte de la fe y el trabajo con jóvenes en situación de encierro

Carnival destacó que la transformación espiritual suele ser el punto de partida para el cambio: “El corazón tiene razones que la razón no comprende. Hay una experiencia espiritual que inicia todo. Nosotros tenemos la Biblia, llena de valores y principios”.

Recordó una charla con el juez Crucian: “Con los diez mandamientos, tendría que funcionar una sociedad. El que robaba deja de robar, el que mentía deja de mentir, el que era infiel deja de serlo”.

Respecto al acompañamiento en contextos de encierro, el pastor reveló: “La mitad de los que están en una cárcel asisten a un culto evangélico. En Olmos, de tres mil doscientos internos, la mayoría eran jóvenes, muchos con el deseo de cambiar. El director de la cárcel me dijo: ‘Tengo tres aliados: la universidad, la escuela de oficios y la iglesia evangélica’”.

Carnival destacó el trabajo en las alcaldías de la Ciudad de Buenos Aires: “En doce de ellas tenemos actividades semanales. Hasta celebramos casamientos. El que abraza la fe muchas veces se convierte en líder dentro del penal. Ahí no podés caretear: o sos o no sos lo que decís ser. Hay una transformación real, difícil de comprender desde afuera”.

También remarcó el impacto de la fe en la recuperación de adicciones: “En nuestros centros, el porcentaje de recuperación supera el 60%. La esperanza y los valores pueden cambiar destinos que parecían sellados”.

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